Chile, un país que durante 50 años se destacó en Latinoamérica por su democracia ejemplar, sufrió un golpe de estado en el año 1973 terminando así dicha ejemplaridad. Su democracia fue reemplazada por una dictadura militar con participación civil en la economía y en la elaboración de una nueva constitución. Esta constitución sirvió para que la oposición aceptará ir a un plebiscito y definir la continuidad del dictador o la vuelta a una democracia con elecciones, parlamentarios y presidente de la República. El año 1988 los partidos políticos clandestinos fueron capaces de unirse, formar una coalición de partidos por la democracia llamado CONCERTACION, votar y ganar en dicho plebiscito, lo que permitió iniciar una nueva era para Chile, sin militares en el poder. Sin embargo un 44% de chilenos apoyó al dictador, a pesar de todo.
A partir del plebiscito se inició un camino de transición usando la constitución establecida e impuesta por la dictadura (aunque hubo una especie de plebiscito fraudulento para legitimarla). Los partidos que conformaron la Concertación ganaron el gobierno 4 veces, a pesar de lo cual, no se cambió la antigua constitución, se hicieron algunos ajustes y permaneció la desigualdad de posibilidades electorales perjudicando a un sector importante de las fuerzas políticas (el PC uno de ellos) del país y de los chilenos que viven en el extranjero. Algunos éxitos y avances sociales en vivienda, menos pobreza destacaron estos 20 años, también una política exterior independiente (Chile estuvo en contra de la agresión ilegal a Irak). La política económica fue la misma, por lo que las estadísticas muestran un país con una terrible inequidad en donde un 20% de los chilenos recibe el 60% de lo que se produce y el 80% recibe tan sólo el 40%....la educación superior la más cara del mundo, y la CALIDAD? La salud mejoró su asistencia y llega a muchos que antes era impensable. La política poblacional desarrolló en especial en los últimos años un real avance con posibilidades para miles de familias sin casa.
En el día 17 de enero los chilenos decidieron cambiar a sus gobernantes de 20 años por otras caras, algunas ya conocidas como ex colaboradores de la dictadura. Pero la decisión de las urnas es sagrada y se avecina un gobierno, en lo económico no muy distinto al anterior, pero que dice que viene con ideas nuevas para mejorar la seguridad, dar más trabajo y mucho diálogo con la oposición.... y mantener los avances sociales conseguidos por la actual presidenta.
En su discurso el presidente electo, junto a la confirmación de promesas electorales destaca algo importante: "esta es la segunda transición después de recuperar nuestra democracia en los finales del 80", a pesar que muchos de sus simpatizantes y colaboradores lo fueron de la dictadura, destacar este hecho, le da un valor especial a sus palabras, que significan un apartarse de la herencia del dictador y recalcar que él, actual presidente electo, estuvo por el NO en el plebiscito del 88...o sea estuvo en contra de la mantención de la dictadura y si al retorno a la democracia. Es una reafirmación que es un demócrata y que su gobierno es una continuidad democrática....así lo creemos los chilenos, que desde afuera estamos esperando poder participar en las elecciones de nuestro país y muchas cosas más....