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Cuba Irene Isabel Gutierrez Rodríguez |
Bolivia Ricardo Jaime Freyre |
México Ana María Alonso Amieva. |
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Viaje
Despierto, dejo mariposas en la mesa y sobre los platos mi anhelo, me acomodo sobre helechos ramifico los sentidos y recuerdo palabras simplemente, estúpidas palabras, ásperas palabras, palabras sin sentido y palabras sabias, un bostezo fugaz se escabulle mi lengua es inocente, se rompe la quietud del cuerpo y relampaguean los deseos ensordecedores, me incorporo con antorchas azules y sin prisa voy donde no toca la mañana.
Rubor Entre páramos infieles escondes la vergüenza y como ciegas luciérnagas revoloteas tus ruinas, en una atmósfera reseca de lluvia apagada y atraviesa los espacios e intervalos, con el rumor de tu sexo pierdes tus prolíficas horas y rompes tu conjuro sensual de azules truenos
Chile Fernando Hernández J. Tarde de luz Los vuelos cándidos y las fórmulas aceradas del progreso, nos hurtan día a día la blancura de la leche, cambian los colores a los sueños para ordenar la vida de las aves.
En segundos, minutos, horas, nos acecha un látigo de hidrógeno y las yermas desearán la retención de la dulzura que se declara en retirada. Querrán cuidar la oración en el congreso de los espíritus, porque alguien viene. |
Siempre. Peregrina paloma imaginaria que enerdeces los últimos amores; alma luz, de música y de flores peregrina paloma imaginaria.
Vuela sobre la roca solitaria que baña el mar glacial de los dolores; haya, a tu paso, un haz de resplandores, sobre la adusta roca soliutaria...
Vuela sobre la roca solitaria, peregrina paloma, ala de nieve como divina hostia, ala tan leve
Como un copó de nieve, ala divina copo de nieve, lirio, hostia, neblina, peregrina paloma imaginaria...
Costa Rica Elliette Ramírez
Las voces del milagro En la atmósfera inerte de estas noches laten emociones nuevas e inconscientes.
Aprendo a amarte cada día en osadas batallas y prudencias.
Y oigo tu voz siempre nueva para mi.
Tus pasos son memorias vigilantes.
Rondando la espera ¡hasta que vuelvas!
Chile Amante Eledín Parraguez Deseo Dejadme caer sobre Santiago, sobre los edificios, sobre el Cerro Santa Lucía, sobre el parque Forestal.
Dejadme caer como el rocío o como la lluvia. Que el mal tiempo sea la excusa para caer sobre ti también. Y si estás ahí, que no te dejen sacar tu paraguas.
Dejadme caer sobre Santiago, para empaparme de ti
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La calle del Carnaval.
La calle del Carnaval con su vestir engañoso. Calle de oropel y gozo, calle del beso sensual.
La calle ceremonial con su carro vanidoso; del rico y menesteroso, de la flor y del puñal.
La calle de la alegría o de incipiente agonía. Calle de la indiferencia, y de la falsa querencia. La calle del antifaz y del complejo disfraz.
Argentina Rubén Héctor Rodríguez
Extraño chamuyo En el conventillo del tano Giacumín se armó la de San Quintín a causa de extraño y sórdido chamuyo. Entonces cada cual aportó lo suyo.
¡Fantasmas! expuso Graciana en yunta con Lulú, su hermana. Para Lola, que volvía de un velorio, ¡Almas del Purgatorio!.
¡Ondas hertzianas! juzgó Benita, mina que las iba de erudita. ¡Espíritus del más allá! batió Evarista, jovata de tendencia espiritista.
No emitan falsas razones, les aclaré desde los piletones. -Son mis hembras y buchones alimentando a sus pichones.
Por culpas de estas quilomberas volaron las palomas mensajeras. Me buchonearon con el patrón y, cabrero, desalojó el jaulón.
Paraguay Rubén Bareiro Daguier
Espejismo
De siesta y por la noche vienen una niña a buscar los restos de comida. Tiene los ojos tristes y una sonrisa herida de mujer hecha. Su presencia frágil, ambigua, es tan extraña en este sitio como una flor abierta en el desierto.
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